Hoy recordé antiguas conversaciones que tuve hace algún tiempo en aquella banquita donde veía danzar las aguas. Y es que me reencontré con Daniela... "ya ha pasado bastante tiempo desde la última vez que nos vimos" la escuché decir. Asi es, ya empezamos un nuevo año y de seguro habrían miles de cosas por contar. Esta vez decidimos contar nuestras vidas de forma extensa ya que al igual que la vez anterior, el tiempo estaba de nuestro lado. Busqué dentro de mi alegre y colorida mochila un cigarro, el cual daría paso a la conversación.Escuché atentamente todo lo que me decía, y sonaba realmente espléndido, cada detalle de su vida me recordaba a mi antigua forma de vivir la mia, donde no habian preocupaciones y sólo se vivía el presente... Y cuando entonces llegó mi turno un pequeño pajarito se posó sobre mi mano y una lágrima cayó sobre mi mejilla; partí con mi historia... ella repetía cada cosa que le parecía interesante y yo no entendía por qué! Le conté cada preocupación, cada experiencia, cada cosa no hecha y las que faltan por hacer. Tantos nombres se escucharon esa tarde, nombres que traían hermosos recuerdos de algo que ya fue, es, o talvez la esperanza de algo que será...
" Aunque han pasado varios meses después de la primera conversación, aún no te das cuenta que debes vivir el presente" dijo. Y entonces se encendieron las luces de esa hermosa pileta. Mi cigarro se terminó, por lo que nos dimos cuenta que era hora de partir. Comienzo a caminar y una agradable lluvia acompaña mis livianos pasos.
Abro los ojos y me encuentro acostada en mi habitación a media noche, sonrei pues desperté pensando en ti y volví a dormir con la esperanza de volver a encontrar a Daniela en mis sueños para despertar con tu recuerdo en mi mente, convirtiendote asi en mi nuevo presente.
