Cuento los días y me doy cuenta que ya hace más de dos semanas
(las cuales han pasado rapidísimas) mi vida comenzó desde cero... Y aunque esperaba aquel día, no ocurrió nada de lo que yo había pensado...
...Y así llegó una fecha que cualquier persona esperaría con ansias
(los 18?), en cambio yo lo único que quería era correr y asi escapar de todo problema, porque quizás la decisión de "no me importa lo que digan" causó algo asi como
efectos secundarios en mi... efectos que no cualquiera pasa por alto para seguir adelante... pero cómo
(para qué?) tomarlos en cuenta si mi vida se derrumbaba poco a poco?
Ahora me veo y encuentro a la misma viajera de siempre del pensamiento "no me importa lo que digan" solo que con otra visión por delante, una visión que le permite proyectarse pese a todo, una visión que ya no está rodeada por una burbuja, que no esta creada a base de la idea de otros, es tan solo una visión acompañada, bien acompañada, y que en caso de no poder continuar ya sabe a quien recurrir...
Comienza un viaje muy largo y difícil de
(re)construcción, un viaje que implica diversas travesías, que no dudo serán un pequeño impulso para levantar esta fantasía que por algún instante se cruzó con la maldita cotidianeidad del mundo ajeno...