A ver... analizar este caso no tienen ni pies ni cabeza. Es tan absurdo como ver nevar en verano, pero sigue dándome vueltas por la cabeza! una y otra vez, sin importar lo que haga, diga o piense.
Pasó un mes y siento que el tiempo es un maldito imbécil que se controla bajo su conveniencia.Qué injusto!
Aún espero ver nevar en verano, aún espero esa llamada que me diga " todo estará bien", aún espero su boca frente a la mía... Creo que no me cansaré de esperar.

Como quiera señorita..
ResponderEliminar